ANTEP advierte riesgos técnicos y laborales en la posible delegación de Coca Codo Sinclair

La Asociación Nacional de Trabajadores de la Energía y el Petróleo (ANTEP) rechazó la posible delegación de la operación y mantenimiento de la central hidroeléctrica Coca Codo Sinclair a la empresa PowerChina, en el marco de un acuerdo que incluiría el retiro de procesos de arbitraje y la renuncia a futuros reclamos por defectos constructivos.

PowerChina fue la empresa responsable de la construcción de Coca Codo, una obra que no ha sido recibida a conformidad por el Estado ecuatoriano y que mantiene fisuras estructurales y observaciones técnicas no subsanadas, con responsabilidades determinadas por los órganos de control.

Los trabajadores del sector energético advirtieron que entregar la administración de la central a la misma empresa que construyó una obra con fallas constituye un precedente gravísimo, pues normaliza la impunidad empresarial, debilita la capacidad del Estado para exigir responsabilidades frente a daños estructurales y finalmente premia el incumpliendo del sector privado.

Asimismo, el retiro del arbitraje internacional y la renuncia a futuros reclamos implican, en la práctica, una renuncia a la defensa del interés público y al patrimonio del Estado, al aceptar una compensación económica que no guarda proporción con los daños existentes, los riesgos operativos ni el impacto económico de largo plazo en la matriz energética nacional.

Antep subrayó que Coca Codo Sinclair no es una central cualquiera, sino un activo estratégico que aporta del 25 % al 30 % de la energía generada en Ecuador y en ciertos periodos del año, el principal abastecedor al Sistema Nacional Interconectado. Delegar su operación bajo condiciones poco transparentes y sin control técnico independiente debilita la soberanía energética del país y abre la puerta a formas de privatización encubierta del sector.

Además, la organización sindical advirtió que este tipo de decisiones pone en riesgo la estabilidad laboral, los derechos adquiridos y el conocimiento técnico acumulado de los trabajadores de la central, elementos que deberían ser parte esencial de cualquier análisis de eficiencia y sostenibilidad.

Finalmente, es indispensable que se hagan públicos los informes técnicos, jurídicos y económicos que sustentan este posible acuerdo y que se abra un debate técnico amplio y transparente, con participación de trabajadores, academia y especialistas independientes.

Coca Codo Sinclair no es una moneda de cambio: es patrimonio del pueblo ecuatoriano.

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