USD 853 millones que Petroecuador no pudo invertir: una oportunidad perdida para el desarrollo petrolero nacional

El Ministerio de Economía y Finanzas informó que, EP Petroecuador realizó una “cancelación voluntaria de obligaciones” por aproximadamente USD 853 millones a favor del Estado ecuatoriano. La decisión fue difundida públicamente a través de distintos medios de comunicación nacionales, entre ellos Primicias, que detalló que esta operación permitió mejorar los indicadores fiscales del Gobierno Central y reducir el déficit presupuestario.

De acuerdo con la información publicada, el mecanismo consistió en la compensación y condonación de valores que la empresa pública mantenía como cuentas por cobrar al Ministerio de Finanzas, operación que fue presentada como un ajuste financiero dentro del cierre fiscal del año 2025.

Este movimiento, que redujo el déficit fiscal del Estado, se produce en un contexto en el que Petroecuador enfrenta limitaciones presupuestarias, caída de producción y riesgos operativos, lo que reabre el debate sobre el uso de los recursos generados por la empresa pública y la independencia financiera que tiene según la Constitución.

Desde la perspectiva de los trabajadores del sector energético, esta decisión constituye una medida adicional que restringe la capacidad de inversión necesaria para sostener e incrementar la producción nacional.

  1. Incremento de la producción

    ¿Cuántos pozos petroleros se pudieron perforar?

    El costo promedio de perforación de un pozo petrolero en la Amazonía ecuatoriana bordea los USD 5 millones por pozo, con una producción promedio estimada en 400 barriles diarios adicionales.

    Si los USD 853 millones se hubieran destinado a inversión petrolera:

    Escenario de producción promedio

    • Inversión disponible: USD 853 millones
    • Costo por pozo: USD 5 millones
    • Pozos posibles: 170 pozos
    • Incremento potencial de producción: 170 pozos por 400 barriles/día = 68.000 barriles diarios adicionales

    Este volumen equivale a una fracción significativa de la producción nacional, que a inicios de 2026 rondaba los 460.000 barriles diarios. Si trasladamos esto a valor monetario, la inversión de 853 millones de dólares en perforación de pozos habría significado ingresos por año por 1240 millones de dólares (asumiendo un precio de venta del barril de 50 dólares).

    Otra necesidad prioritaria de inversión es el incremento sostenido de la producción del campo Sacha, que actualmente registra alrededor de 77.000 barriles diarios.

    Esto podría lograrse mediante la aplicación de técnicas de recuperación secundaria —como la inyección de agua para mejorar la presión de los yacimientos— que, según estudios realizados en campos maduros de características similares, así como análisis técnicos desarrollados al interior de la propia empresa estatal, permitirían sostener e incluso incrementar la producción en el mediano y largo plazo.

    2. Eliminación de mecheros en la Amazonía

    Una política integral de apagado de mecheros de gas asociado requeriría inversiones en:

    • Sistemas móviles de recolección de gas
    • Compresión y reinyección
    • Generación eléctrica con gas asociado

    Los USD 853 millones habrían permitido financiar un programa integral para reducir impactos ambientales y mejorar la eficiencia energética, eliminando progresivamente la quema de gas en campos amazónicos.

    3. Protección definitiva de los oleoductos

    La infraestructura petrolera enfrenta una amenaza permanente por la erosión regresiva de los ríos Coca y Quijos, fenómeno que ha puesto en riesgo al SOTE y al OCP, obligando a construir variantes temporales y suspender operaciones en varias ocasiones.

    Esta erosión ha provocado paralizaciones que afectan gravemente la producción y exportación de crudo. Con USD 853 millones se habría podido financiar:

    • Reubicación definitiva de los oleoductos
    • Protección estructural permanente
    • Nuevas variantes seguras
    • Ingeniería geotécnica definitiva

    El Sistema de Oleoducto Transecuatoriano (SOTE) es una infraestructura estratégica de casi 500 km que transporta crudo desde la Amazonía hasta Esmeraldas, por lo que su protección debe ser prioridad nacional.

    4. Inversiones en refinación.

    Con USD 853 millones se habría podido modernizar de manera significativa los complejos refinadores del país, que en los últimos años han reducido drásticamente la producción local de combustibles —mucho más económicos que los importados—.

    Para dimensionar el monto: la empresa mexicana Pemex adquirió hace pocos años el 50 % de las acciones de una refinería en Texas, Estados Unidos, con capacidad de refinación de 350.000 barriles diarios, por aproximadamente USD 750 millones. En contraste, la capacidad instalada total de refinación del Ecuador alcanza apenas 165.000 barriles por día.

    Una inversión de esta magnitud habría contribuido de forma directa a reducir el déficit de combustibles que hoy obliga al país a incrementar las importaciones, profundizando la dependencia energética.

    Desde ANTEP sostenemos que los recursos generados por Petroecuador deben destinarse prioritariamente al fortalecimiento de la propia empresa, precisamente porque esta financia una parte sustancial del Presupuesto General del Estado. La condonación de USD 853 millones —que en la práctica fueron retirados en su momento de las cuentas de Petroecuador— no constituye un simple ajuste contable: representa inversión productiva que el país dejó de ejecutar al convertir a la empresa pública en la caja chica del gobierno de turno.

    Mejorar los indicadores financieros generales del Ecuador ante el FMI no puede implicar debilitar la capacidad operativa de la principal empresa estratégica del país.

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